Nino Schurter, diez veces campeón mundial de cross-country y una de las figuras más dominantes en la historia del XCO, sufrió una aparatosa caída el 7 de septiembre mientras descendía en un patinete de montaña (mountain scooter) durante una salida familiar de recolección de arándanos. El accidente le dejó una fractura desplazada en la parte proximal del húmero izquierdo y una luxación del mismo hombro.


El dolor fue tan intenso que debió ser evacuado en helicóptero hasta un centro asistencial, donde radiografías confirmaron el diagnóstico. Fue dado de alta esa misma noche, aunque según sus propias palabras permanecerá "fuera de acción durante unas semanas"; no se han hecho públicos detalles sobre un eventual tratamiento quirúrgico.
El golpe tiene un componente irónico: durante toda su carrera de élite, el suizo se caracterizó por mantenerse prácticamente libre de lesiones graves pese a años de competencia al máximo nivel. Terminó siendo en el retiro, lejos de la presión de una carrera UCI, donde sufrió uno de los percances más serios de su vida deportiva. El propio Schurter resumió el episodio con humor: "Resulta que la jubilación es peligrosa".
Aunque dejó la competencia profesional a fines de 2024, Schurter sigue siendo una referencia ineludible para el mundo del cross-country, con un palmarés que incluye diez títulos mundiales y el oro olímpico de Río 2016. Por eso cualquier noticia sobre su salud genera preocupación inmediata entre los seguidores de la disciplina, más allá de que ya no esté sobre la bicicleta en modo competitivo.