Tom Pidcock ganó el título mundial de XCO 2026 en Val di Sole, Italia, con una remontada que quedará en la memoria de la disciplina. El británico largó desde el puesto 35 de la parrilla, producto de un mal resultado en la clasificación previa, y fue subiendo posiciones vuelta tras vuelta hasta tomar la punta en la penúltima vuelta.


Pidcock rompió la resistencia de su propio compañero de selección, Charlie Aldridge, y cruzó la meta en solitario 17 segundos por delante suyo, completando un 1-2 británico. El australiano Cole Punchard se quedó con el bronce. Es el segundo título mundial de XCO para Pidcock, tras el que ya había conseguido en 2023.
Terminada la carrera, el ciclista de 27 años reveló que había competido con dolor tras una caída durante el reconocimiento del circuito, pero lo que marcó su discurso post carrera fue la dedicatoria a la familia de Finlay Tarling, joven ciclista británico fallecido semanas antes tras una caída en la Volta a Portugal. "También quiero dedicar esta victoria a la familia Tarling y a Josh. Verlo largar en la Vuelta a España después de todo lo que pasó fue realmente increíble", dijo Pidcock, visiblemente emocionado, en referencia al hermano de Finlay, Josh Tarling, quien días antes había tomado la partida de la Vuelta con el equipo INEOS.
El otro anuncio importante llegó minutos después: Pidcock confirmó que 2027 será un año en el que prácticamente se alejará del mountain bike para volcarse de lleno al ciclismo de ruta, con la idea de regresar al MTB recién antes de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. El corredor, que compite en ambas disciplinas desde hace años, dijo tener como meta ganar el Mundial de ruta para completar el objetivo de haber sido campeón mundial en las tres grandes disciplinas del ciclismo, sumar un Monumento a su palmarés y pelear por medallas olímpicas, con la idea de retirarse recién después de disputar cinco Juegos Olímpicos, es decir, en 2036.
En la carrera masculina también hubo otro protagonista, aunque por motivos opuestos: Mathieu van der Poel volvió a tener un día para el olvido en un Mundial de XCO, terminando 30° a 4:40 del ganador. "Hoy no tenía potencia en las piernas", reconoció el neerlandés, sin poder explicar qué falló pese a sentirse bien en los entrenamientos previos.