En lugar de empadronar a cada ciclista, la Mesa de Ciclistas propuso a Parquemet contratar un equipo de Anfitriones del Cerro: monitores ciclistas que recorran el cerro en bicicleta para prevenir, orientar y educar, en vez de sancionar. La propuesta, entregada el 30 de septiembre de 2026, responde a la medida de empadronamiento y chaleco con código para ciclistas, y va acompañada de un plan de mejoramiento de la infraestructura en los puntos críticos.
Un modelo probado: las patrullas de ski
En los centros de ski, los patrulleros son esquiadores expertos y respetados que recorren las pistas para ayudar, advertir riesgos, orientar y dar primeros auxilios: su autoridad viene del conocimiento, no de la multa. El modelo ya existe en ciclismo. La National Mountain Bike Patrol de IMBA (EE.UU.) funciona desde 1994, con más de 50 grupos y más de 600 patrulleros capacitados, y desde 2018 está asociada a la National Ski Patrol. Hay además un precedente cercano: el Parque Bicentenario de Vitacura cuenta desde hace cinco años con Anfitriones contratados por el municipio, que orientan a los visitantes y promueven el cuidado del espacio público.
Qué harían los Anfitriones
Recorrer el cerro en los puntos críticos y en los horarios de mayor afluencia; advertir riesgos y recomendar velocidad, frenado y líneas seguras; orientar a principiantes y a quienes suben por primera vez; mediar con calma en roces entre ciclistas, peatones, runners y otros usuarios; orientar a visitantes y turistas; dar primeros auxilios y coordinar con emergencias y Carabineros; e informar a Parquemet sobre incidentes, conductas de riesgo y problemas de infraestructura.
Son monitores, no inspectores: no reemplazan a Carabineros, no sancionan, no controlan identidad ni fiscalizan documentación. Su perfil: ciclistas con experiencia y dominio técnico, respetados por la comunidad, con conocimiento profundo del cerro, habilidades comunicativas, certificación en primeros auxilios y un uniforme reconocible. Se identifica a quien ayuda, no a quien pedalea.
Por qué funciona mejor que el empadronamiento
Los Anfitriones actúan en el momento y el lugar donde se genera el riesgo, sin imponer un trámite a la gran mayoría que ya pedalea de forma responsable. Mientras el empadronamiento busca identificar para sancionar después, afecta a todos quienes suben en bicicleta y no corrige la inexperiencia, los Anfitriones previenen y educan en terreno, dan la bienvenida a visitantes y turistas, tienen un costo acotado y entregan al Parque información útil sobre incidentes, riesgos y estado de los senderos.
Junto a un plan de infraestructura
La propuesta prioriza los puntos críticos ya identificados —la curva de la Casa de la Cultura Anáhuac, los cruces de la Piscina Antilén y el Jardín Japonés, y la curva antes de la salida Pedro de Valdivia— con radares de velocidad informativos, mejor demarcación y señalética, cambios de textura o reductores en las bajadas más rápidas y separación de flujos peatonales y ciclistas donde el volumen lo justifique.
Cómo partir
La Mesa propone un piloto con un equipo reducido en fines de semana y festivos; una formación y protocolo diseñados en conjunto por Parquemet, la Mesa y CEDEUS-UC; una evaluación antes y después de caídas, incidentes y percepción de seguridad; y un escalamiento según resultados. La Mesa ofrece apoyar la definición de puntos críticos, la selección de perfiles desde la comunidad, el co-diseño de la formación, la difusión y la evaluación. La fiscalización y la sanción quedan para las conductas temerarias, como último escalón.
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