La localidad italiana de Val di Sole, en la región de Trentino, será sede del Campeonato Mundial UCI de Ciclismo de Montaña 2026, que se extiende del 26 al 30 de agosto y repartirá 17 camisetas arcoíris entre las disciplinas de cross-country y descenso. Para los fanáticos de la gravedad, el plato fuerte llega el fin de semana: clasificatorias el viernes 28 y finales el sábado 29.



La pista es la histórica "Black Snake", un trazado de 2,3 km con 550 metros de desnivel que exige tanto técnica como coraje. No es terreno desconocido para la austriaca Valentina Höll, quien ya se impuso ahí en el Mundial Junior de 2018 y en el Mundial Élite de 2023.
Höll llega como la gran favorita tras una temporada arrolladora: ganó cinco de las seis primeras rondas de la Copa del Mundo de Descenso 2026. Un triunfo en Val di Sole la dejaría con cinco títulos mundiales consecutivos, empatando a la británica Rachel Atherton en el segundo lugar del historial histórico de la disciplina.
Su rival más en forma de las últimas semanas ha sido la británica Hattie Harnden, quien consiguió su primera victoria en Copa del Mundo hace pocos días en Les Gets, Francia, a bordo de una bicicleta con transmisión por correa. Höll completó el podio en ese mismo evento, llegando con la confianza intacta a Val di Sole.
En la categoría masculina, el canadiense Jackson Goldstone llega como campeón mundial vigente y uno de los pilotos mejor adaptados al trazado italiano. Sin embargo, el galés Jordan Williams lidera actualmente la Copa del Mundo de Descenso 2026 gracias a dos victorias conseguidas en la segunda mitad de la temporada, por lo que se perfila como su principal amenaza.
Este Mundial cierra la temporada de descenso de más alto nivel del año, y sus resultados marcarán el orden de fuerzas de cara a 2027.